A veces todavía es difícil.
Te hacen sentir que sos sensual muy temprano. Tal vez no lo entendés aún, pero te dicen que. Y vos tenés la intención y te preguntás si deberías hacer algo distinto.
Respuesta: no.
Pero igual pasa. Te incomoda mucho porque tenés once, doce años. No te interesa parecer sensual. Solo te desarrollaste demasiado pronto para tu gusto. Y te preguntás si deberías hacer algo distinto.
Respuesta: no.
Pero de todos modos pasa. Te gusta jugar y cantar. Te sentís cómoda habitando la ternura. Sos muy tímida, no querés llamar la atención. A pesar de que sos seria, también estás alegre todo el tiempo y te atraen las historias fantástico-maravillosas. Y te preguntás si vas a hacer algo distinto.
Respuesta: sí.
Pero no te preocupes. No vas a dejar de habitar la ternura y las fantasías. Es solo que... También vas a producir otras fantasías. Al principio querrás callarlas, pero eventualmente tendrás que habitarlas. Ojo, nadie te obliga. Tu sensualidad había sido una percepción ajena (bastante a destiempo), pero ahora es real. Y te preguntás si vas a hacer algo distinto.
Respuesta: sí.
Pero no te angusties. Vos querés habitarla. No sabés cómo y además sabés que te juzgan. Es una fortuna que hace rato te corone una feliz indiferencia hacia la mirada de les otres. Sin embargo, te toma trabajo dejar de mirarte con dureza. Finalmente te animás a habitar la ternura y la sensualidad.
Ha sido difícil.
A veces todavía es difícil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario