La relación que cuido

Por mucho que me gustaría que fuera de otro modo, en verdad hay una sola relación que va a durarme toda la vida. No es una cuestión de repeler a las otras personas, sino que hay pocas certezas en este mundo y esa es una de ellas. Hay una sola relación que va a durarme toda la vida, aunque surjan otras que la enriquezcan o que la perjudiquen. Esa relación es conmigo.

Y es la relación que cuido cuando cada día procuro ser paciente conmigo misma, cuando me respondo mis dudas, cuando me doy los tiempos necesarios para experimentar, reír, llorar, trabajar, descansar... Tuve buena suerte, así que es un vínculo bastante sencillo. No guardo rencores contra mí, no guardo malos recuerdos, no guardo gustos que me haya negado por razones estúpidas.

Y es la relación que cuido cuando me apasiono en lo que pienso, en lo que hago, en lo que digo, cuando me siento a crear, cuando me levanto a entrenar... Tuve buena suerte, así que es un vínculo bastante sencillo. Trato de no poner en riesgo mis saludes, trato de no poner en riesgo mis afectos, trato de no poner en riesgo aquellas circunstancias importantes para mí.

Y es la relación que cuido cuando me acerco a vos para quererte bien, cuando te digo la verdad y no te miento, cuando no tengo miedo de expresar y demostrarte mi cariño... Tuve buena suerte, así que es un vínculo sencillo. Me gusta ser honesta con vos y conmigo, me gusta darme tanto como te doy, me gusta entregarme con muchísimo amor sin perderme.

Pero sí. A veces me ha tocado perderme. Entonces, la pausa. Y el desorden. Y el caos. Hay pocas certezas en este mundo y una de ellas es que yo me quedo conmigo. Incluso cuando me pierdo porque soy predecible para mí y sé dónde encontrarme. Hay una sola relación que va a durarme toda la vida. Esa relación es conmigo. Esa es la relación que cuido también cuando estás conmigo.

1 comentario: